Armando De la Garza
Más que una capital, Kingston es el epicentro cultural del Caribe. Situada entre las majestuosas Blue Mountains y el séptimo puerto natural más grande del mundo, esta ciudad ofrece una mezcla fascinante de herencia africana, arquitectura histórica y una escena gastronómica de primer nivel.
Paradas Obligatorias
Museo de Bob Marley: Ubicado en la que fue la casa y estudio de grabación del “Rey del Reggae”. Podrás ver sus discos de oro, su guitarra favorita y hasta los agujeros de bala del atentado que sufrió en 1976. ¡Es un lugar sagrado para los melómanos!
Devon House: Una joya arquitectónica del siglo XIX construida por George Stiebel, el primer millonario negro de Jamaica. Tip pro: No te puedes ir sin probar el helado de Devon House I-Scream; está catalogado consistentemente como uno de los mejores del mundo.
Port Royal: Antiguamente conocida como “la ciudad más perversa del mundo” por ser refugio de piratas. Tras el terremoto de 1692, parte de la ciudad quedó bajo el mar. Hoy puedes visitar el Fort Charles y sentir la historia de bucaneros como Henry Morgan.
National Gallery of Jamaica: Si buscas entender el espíritu de la isla a través del arte, este es el lugar. Alberga desde piezas prehispánicas hasta obras contemporáneas de artistas como Edna Manley.

Escapada a las Blue Mountains
A solo una hora de la ciudad, puedes subir a las montañas para disfrutar de un clima fresco y vistas espectaculares. Es el hogar del famoso Blue Mountain Coffee. Te recomiendo visitar una finca cafetalera para aprender el proceso de tueste y, por supuesto, degustar una taza fresca a más de 1,000 metros de altura.
Sabores que no fallan
Jerk Chicken: Tienes que probarlo en los puestos callejeros para vivir la experiencia auténtica (el humo de la madera de pimiento es la clave).
Coronation Market: Si quieres ver la verdadera Kingston, este mercado es un caos colorido de frutas, especias y cultura local.


